Usted está en: Listado de Noticias
El Papagayo coruñés, un modelo urbano entre París, Barcelona o Londres
31/03/2009
La tendencia arquitectónica basada en rehabilitar áreas
degradadas se desarrolla en las principales ciudades europeas desde los
años setenta.
Notting Hill, históricamente uno de los peores barrios de Londres, es ahora uno de los distritos de moda, sobre todo después de la película protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts que lleva por nombre el de esta zona. Pero la tendencia arquitectónica basada en rehabilitar áreas degradadas se desarrolla en las principales ciudades europeas desde los años setenta.
Sin salir de la capital británica, Docklands fue uno de los mayores puertos de Europa y era la principal vía de comunicación y de transporte de la ciudad. Tras el declive del comercio marítimo fue decayendo hasta ser semidestruido por los bombardeos nazis en la segunda guerra mundial. En los sesenta, Docklands era una ruina: hoy en día, los antiguos depósitos y fábricas tienen la forma de modernos apartamentos, oficinas y centros de compras. Emblema de un barrio que tiene su propio metro ligero, fue construida la Torre Canary Wharf, donde trabajan 46.000 personas y es una de las postales de Londres.
Actualmente, los dos grandes proyectos urbanos que se están desarrollando en París están basados en la recuperación de zonas deprimidas en el este de la capital francesa. Ahí está el caso de Bercy, un suburbio caracterizado por su suciedad, un puerto fluvial a orillas del Sena donde atracaban barcazas con toneles de vino para su almacén en bodegas de mezclado.
No menos de 45 estudios de arquitectos han intervenido para hacer de Bercy un barrio vivo, que una vez restaurado ha sido copado por tiendas de moda y ‘delicatessen’ o restaurantes. Este Bulevar ha pasado a ser uno de los puntos de encuentro de los parisinos y cada vez más de turistas: seis millones de visitas en 2007.
En la orilla opuesta del río se desarrolla la operación ‘Paris, rive gauche’, cuyo objetivo es convertir los terrenos ferroviarios e industriales en un barrio en el que cohabitarán 15.000 vecinos y más de 60.000 empleados que consumirán sus jornadas laborales entre oficinas y comercios. Ahí está proyectada la nueva “Ciudad del Diseño y la Moda”, que pretende ser un nuevo icono parisino.
Estos ejemplos no son los únicos que definen el sistema europeo de ciudades en resurgimiento. Ahí está también Manchester, cuna de la revolución industrial por excelencia, que ha derivado como un territorio donde florece la industria de la cultura; o el modelo de intervención seguido en Dinamarca para convertir Copenhague en una de las áreas más innovadoras de Europa; o Munich, Lisboa, Dublín, Amsterdam, Berlín, etc
. En España también han surgido ejemplos similares. El barrio del Born, en Barcelona; el Carmen en Valencia, o la Alameda de Hércules en Sevilla son modelos de zonas marginales convertidas en espacios urbanísticos modernos y atractivos, en una línea similar a la del Bulevar del Papagayo (La Coruña). Todos ellos combinan lo más sofisticado en moda, complementos, peluquería, arte y hostelería ‘in’, promoviendo un nuevo concepto de cultura urbana y comercial que ha seducido por igual a ciudadanos y turistas. Además, el esplendor recobrado ha revalorizado el entorno hasta en un 400%, tal como ha reconocido el arquitecto y vecino del barrio de la Alameda, Ernesto López.
Un caso coincidente en el tiempo con la recuperación del Papagayo herculino es la transformación de Bilbao la Vieja, la zona más degradada de la ciudad vizcaína, en la que se unían droga, delincuencia, prostitución y edificios en ruinas. Un eficaz plan que engloba los tres barrios que conforman lo que se llama Bilbao la Vieja, que se inició en 2005 y que se dará por finalizado en 2009, ya ha servido para rehabilitar una treintena de locales y captar el interés de las empresas. Un cambio que equiparan al del Raval barcelonés.
El Bulevar del Papagayo es otro ejemplo de cómo transformar un barrio canalla, en este caso situado en el centro de La Coruña, y recuperarlo para toda la ciudadanía como un espacio caracterizado por su gusto residencial y comercial. Este sueño, impensable hace sólo una década, ya es realidad.
Sin salir de la capital británica, Docklands fue uno de los mayores puertos de Europa y era la principal vía de comunicación y de transporte de la ciudad. Tras el declive del comercio marítimo fue decayendo hasta ser semidestruido por los bombardeos nazis en la segunda guerra mundial. En los sesenta, Docklands era una ruina: hoy en día, los antiguos depósitos y fábricas tienen la forma de modernos apartamentos, oficinas y centros de compras. Emblema de un barrio que tiene su propio metro ligero, fue construida la Torre Canary Wharf, donde trabajan 46.000 personas y es una de las postales de Londres.
Actualmente, los dos grandes proyectos urbanos que se están desarrollando en París están basados en la recuperación de zonas deprimidas en el este de la capital francesa. Ahí está el caso de Bercy, un suburbio caracterizado por su suciedad, un puerto fluvial a orillas del Sena donde atracaban barcazas con toneles de vino para su almacén en bodegas de mezclado.
No menos de 45 estudios de arquitectos han intervenido para hacer de Bercy un barrio vivo, que una vez restaurado ha sido copado por tiendas de moda y ‘delicatessen’ o restaurantes. Este Bulevar ha pasado a ser uno de los puntos de encuentro de los parisinos y cada vez más de turistas: seis millones de visitas en 2007.
En la orilla opuesta del río se desarrolla la operación ‘Paris, rive gauche’, cuyo objetivo es convertir los terrenos ferroviarios e industriales en un barrio en el que cohabitarán 15.000 vecinos y más de 60.000 empleados que consumirán sus jornadas laborales entre oficinas y comercios. Ahí está proyectada la nueva “Ciudad del Diseño y la Moda”, que pretende ser un nuevo icono parisino.
Estos ejemplos no son los únicos que definen el sistema europeo de ciudades en resurgimiento. Ahí está también Manchester, cuna de la revolución industrial por excelencia, que ha derivado como un territorio donde florece la industria de la cultura; o el modelo de intervención seguido en Dinamarca para convertir Copenhague en una de las áreas más innovadoras de Europa; o Munich, Lisboa, Dublín, Amsterdam, Berlín, etc
. En España también han surgido ejemplos similares. El barrio del Born, en Barcelona; el Carmen en Valencia, o la Alameda de Hércules en Sevilla son modelos de zonas marginales convertidas en espacios urbanísticos modernos y atractivos, en una línea similar a la del Bulevar del Papagayo (La Coruña). Todos ellos combinan lo más sofisticado en moda, complementos, peluquería, arte y hostelería ‘in’, promoviendo un nuevo concepto de cultura urbana y comercial que ha seducido por igual a ciudadanos y turistas. Además, el esplendor recobrado ha revalorizado el entorno hasta en un 400%, tal como ha reconocido el arquitecto y vecino del barrio de la Alameda, Ernesto López.
Un caso coincidente en el tiempo con la recuperación del Papagayo herculino es la transformación de Bilbao la Vieja, la zona más degradada de la ciudad vizcaína, en la que se unían droga, delincuencia, prostitución y edificios en ruinas. Un eficaz plan que engloba los tres barrios que conforman lo que se llama Bilbao la Vieja, que se inició en 2005 y que se dará por finalizado en 2009, ya ha servido para rehabilitar una treintena de locales y captar el interés de las empresas. Un cambio que equiparan al del Raval barcelonés.
El Bulevar del Papagayo es otro ejemplo de cómo transformar un barrio canalla, en este caso situado en el centro de La Coruña, y recuperarlo para toda la ciudadanía como un espacio caracterizado por su gusto residencial y comercial. Este sueño, impensable hace sólo una década, ya es realidad.
